Follow by Email

lunes, 31 de enero de 2011

El Tubo

El tubo es quizá la maniobra estrella en el surf. A mí desde luego me parece la más difícil y, en las raras ocasiones en que algo parecido me ha salido, la más satisfactoria.
El compañero de la blogosfera SURFLEXIONES nos envía este enlace en donde se puede ver un tubo de nuestro surfer más internacional, Aritz Aranburu, a toda pastilla. ¡Ya me gustaría a mi cascarme algún día uno así!

http://www.surfline.com/surflinetv/sixty-seconds/aritz-aranburu-gets-slotted_51912

Seguro que acabaremos viendo a Aritz otra vez en lo más alto.

Aupa Aritz!

lunes, 24 de enero de 2011

Mamarruak-Olas gigantes

Ultimamente he leido, visto y escuchado el proyecto del surfista Axier Muniain de surfear la ola mas grande en el continente Europeo este año. Para empezar se ha ido a Irlanda y ya están en la red los vídeos de las enormes olas que ha pillado allí. Cuando me enteré de la noticia y de que iba a Irlanda en seguida me vino a la mente un pasaje del libro "Bilbao-New York-Bilbao" del escritor ondarres Kirmen Uribe y con el que ganó el premio nacional de narrativa del 2009.


Sin querer ser pesado quiero compartir ese pasaje que espero os guste como a mí:

"Un monstruo, el rugido de un monstruo. Las sagas irlandesas llaman a la isla de Rockall, Rocabarraigh. La roca que ruge. Según la tradición celta, la tercera vez que aparezca la roca llegará el fin del mundo. Porque la roca aparece y desaparece. Sólo se puede ver en verano, en invierno las olas la cubren, hasta hacerla desaparecer.
El fenómeno de las olas gigantescas no ha sido investigado a fondo entre los científicos. Los relatos de los marineros han sido considerados siempre míticos, leyendas en las que las olas alcanzaban el tamaño de las montañas en esa parte de Rockall. Nadie les creía, se pensaba que eran exageraciones.
Mi padre también nos aseguraba que en invierno alcanzaban la altura de nuestra casa. Vivíamos en un edificio de siete pisos, en el quinto. Y el decía que las olas de Rockall llegarían hasta el tejado. "Sí, ya", le replicábamos los hermanos, convencidos de que quería darse importancia.
No se enfadaba.
Entre los científicos, hasta hace muy poco, se ha creído que las olas más altas no superaban los quince metros. A pesar de que los marinos dijeran lo contrario.
Las olas gigantes no tienen nada que ver con los tsunamis. Éstos los crean los maremotos y al llegar a tierra aumentan de tamaño, cuando tocan el fondo del mar. Más de un marino me ha contado que los tsunamis han pasado bajo el barco, y ellos ni se han dado cuenta. Si estás en alta mar los tsunamis no son nada peligrosos.
Sin embargo, el fenómeno de las olas gigantes es muy distinto. Cuando comenzaron a hacer mediciones desde los satélites se dieron cuenta que en el Atlántico las olas eran más grandes de lo que pensaban. Pero en esas mediciones no se diferenciaba exactamente su altura. Para ello era necesario estar en el mar mismo.
En febrero del año 2000 hallaron en la zona de Rockall al norte de Escocia la ola más grande jamás medida. La embarcación RSS Discovery consiguió medirla el 8 de febrero de aquel año, entre las seis de la tarde y las seis de la mañana. El barco se hallaba en la posición 57,5 N y 12,7 W, al este de Rockall, a unos doscientos cincuenta kilómetros de Escocia. El viento soplaba del oeste.
El descubrimiento lo hizo el grupo de trabajo de la investigadora Naomi P. Holliday. Lo más curioso es que ese tipo de olas no súrgen en los temporales más fuertes. En las mediciones realizadas por barcos y boyas en medio de los huracanes, por ejemplo en la realizada en el caso del huracán Iván, las olas alcanzaron una altura máxima de 17,9 metros.
Esto es lo que dice Naomi P. Holliday en sus conclusiones del artículo científico Were extreme waves in the Rockall Trough the largest ever recorded?, Geophysical Research Letters, vol. 33, L05613, 2006: "El altímetro vía satélite ha demostrado que no mide las olas como es necesario y que las ve más pequeñas de lo que son. El medidor de nuestro barco ha hallado una ola de 29,1 metros de altura. La ola más grande jamás medida. Por lo tanto, queda claro que las mediciones hay que hacerlas en el mar, por medio de boyas y barcos."
Veintinueve metros con uno. Recordé la medida de mi padre. Una casa de siete pisos. Siete por tres, veintiuno. A esto hay que añadirle la planta baja. Imaginemos que son cuatro metros. Veinticinco metros.
El tejado, otros dos. Veintisiete metros.
Mi padre tenía razón, aquella ola hubiera cubierto nuestra casa."


KIRMEN URIBE: " Bilbao-New York-Bilbao". Seguro os gustará a quienes os gusten los buenos libros.

Axi en Irlanda. Sorte on!

domingo, 9 de enero de 2011

Año nuevo, nuevas olas

Acabé el 2010 con gripe y sin poder despedir el año cogiendo olas. Ha empezado un nuevo año y no podía hacerlo mejor. Ya recuperado y con vientos del sur que hacen que estemos a 20 grados en pleno invierno, el viernes me pegué un madrugón y me dí uno de esos baños que no se olvidan fácilmente. Casi sin viento, solo en el pico y con series de olas de tres cuartos a un metro, pude disfrutar de olas largas y levantadas que me hacían acabar cada una de ellas con una sonrisa de oreja a oreja. Mas tarde entraron dos kayaks y otro surfer con longboard, pero había olas para todos. Tras hora y veinte en el agua, y algo mas de media docena de olas largas y perfectas en el zurrón, salí del agua y me dispuse a pasar un día con la familia, ya que la txikitina de la casa, Izaro, cumplía un añito. Fue un día perfecto.
El sábado, unos amigos de Mundaka nos invitaron a celebrar el cumpleaños de sus hijos. Tocaba ir al pueblo a pasar el día con los amigos. Esta vez no cogería olas, mi sitio estaba en tierra. Hice algunas fotos pasando algo de envidia. Las olas eran pequeñas, de algo mas de medio metro, pero el día estaba muy bonito. Sin embargo, en el agua, mas de treinta surfers.

Mundaka

Esto me recordó una canción popular que todavía los primeros de año los niños cantan en algunas localidades de Urdaibai como Arteaga de casa en casa con intención de sacar un poco de dinerillo y que dice así:

" Urte barri (e)karri
txarri belarri
dekona ez dekonari
emotia sari
nik ez dekot eta
zuk emoizu niri
ez bazu emoten
agur guztiori"

" El año nuevo trae
oreja de cerdo
el que tiene al que no tiene
que le de un premio
como yo no tengo
dame tu a mi
si no me das
adiós a todos"

Se trata de empezar el año compartiendo. Sin malos rollos. A veces somos muchos en el agua así que... no seamos egoístas. Ya sabéis, (incluidos los del Paddle Surf) no me seáis egoístas.

Un abrazo a todos y buenas olas en 2011.