Follow by Email

lunes, 24 de enero de 2011

Mamarruak-Olas gigantes

Ultimamente he leido, visto y escuchado el proyecto del surfista Axier Muniain de surfear la ola mas grande en el continente Europeo este año. Para empezar se ha ido a Irlanda y ya están en la red los vídeos de las enormes olas que ha pillado allí. Cuando me enteré de la noticia y de que iba a Irlanda en seguida me vino a la mente un pasaje del libro "Bilbao-New York-Bilbao" del escritor ondarres Kirmen Uribe y con el que ganó el premio nacional de narrativa del 2009.


Sin querer ser pesado quiero compartir ese pasaje que espero os guste como a mí:

"Un monstruo, el rugido de un monstruo. Las sagas irlandesas llaman a la isla de Rockall, Rocabarraigh. La roca que ruge. Según la tradición celta, la tercera vez que aparezca la roca llegará el fin del mundo. Porque la roca aparece y desaparece. Sólo se puede ver en verano, en invierno las olas la cubren, hasta hacerla desaparecer.
El fenómeno de las olas gigantescas no ha sido investigado a fondo entre los científicos. Los relatos de los marineros han sido considerados siempre míticos, leyendas en las que las olas alcanzaban el tamaño de las montañas en esa parte de Rockall. Nadie les creía, se pensaba que eran exageraciones.
Mi padre también nos aseguraba que en invierno alcanzaban la altura de nuestra casa. Vivíamos en un edificio de siete pisos, en el quinto. Y el decía que las olas de Rockall llegarían hasta el tejado. "Sí, ya", le replicábamos los hermanos, convencidos de que quería darse importancia.
No se enfadaba.
Entre los científicos, hasta hace muy poco, se ha creído que las olas más altas no superaban los quince metros. A pesar de que los marinos dijeran lo contrario.
Las olas gigantes no tienen nada que ver con los tsunamis. Éstos los crean los maremotos y al llegar a tierra aumentan de tamaño, cuando tocan el fondo del mar. Más de un marino me ha contado que los tsunamis han pasado bajo el barco, y ellos ni se han dado cuenta. Si estás en alta mar los tsunamis no son nada peligrosos.
Sin embargo, el fenómeno de las olas gigantes es muy distinto. Cuando comenzaron a hacer mediciones desde los satélites se dieron cuenta que en el Atlántico las olas eran más grandes de lo que pensaban. Pero en esas mediciones no se diferenciaba exactamente su altura. Para ello era necesario estar en el mar mismo.
En febrero del año 2000 hallaron en la zona de Rockall al norte de Escocia la ola más grande jamás medida. La embarcación RSS Discovery consiguió medirla el 8 de febrero de aquel año, entre las seis de la tarde y las seis de la mañana. El barco se hallaba en la posición 57,5 N y 12,7 W, al este de Rockall, a unos doscientos cincuenta kilómetros de Escocia. El viento soplaba del oeste.
El descubrimiento lo hizo el grupo de trabajo de la investigadora Naomi P. Holliday. Lo más curioso es que ese tipo de olas no súrgen en los temporales más fuertes. En las mediciones realizadas por barcos y boyas en medio de los huracanes, por ejemplo en la realizada en el caso del huracán Iván, las olas alcanzaron una altura máxima de 17,9 metros.
Esto es lo que dice Naomi P. Holliday en sus conclusiones del artículo científico Were extreme waves in the Rockall Trough the largest ever recorded?, Geophysical Research Letters, vol. 33, L05613, 2006: "El altímetro vía satélite ha demostrado que no mide las olas como es necesario y que las ve más pequeñas de lo que son. El medidor de nuestro barco ha hallado una ola de 29,1 metros de altura. La ola más grande jamás medida. Por lo tanto, queda claro que las mediciones hay que hacerlas en el mar, por medio de boyas y barcos."
Veintinueve metros con uno. Recordé la medida de mi padre. Una casa de siete pisos. Siete por tres, veintiuno. A esto hay que añadirle la planta baja. Imaginemos que son cuatro metros. Veinticinco metros.
El tejado, otros dos. Veintisiete metros.
Mi padre tenía razón, aquella ola hubiera cubierto nuestra casa."


KIRMEN URIBE: " Bilbao-New York-Bilbao". Seguro os gustará a quienes os gusten los buenos libros.

Axi en Irlanda. Sorte on!

1 comentario: